Paseo en tranvía y exploración en Val'Quirico
Desde muy temprano comenzaremos esta aventura al partir desde la Terminal de Autobuses del Oriente (TAPO), en la Ciudad de México.
Al llegar a Tlaxcala un transporte privado nos llevará directamente al corazón de la ciudad, para hacer un recorrido a pie por su centro histórico.
Caminar por la capital de Tlaxcala es un viaje en el tiempo: sus plazas y la impecable arquitectura colonial de sus edificios históricos te revelarán el papel crucial de esta región en la historia de la conformación de México.
Continuaremos la experiencia a bordo de un tradicional tranvía, ideal para descubrir los puntos de interés más emblemáticos de la ciudad. La joya de este trayecto será la visita a la Basílica de Nuestra Señora de Ocotlán, un impresionante santuario barroco cuya fachada de cantera y ladrillo, junto a su deslumbrante interior, te dejarán sin aliento.
Haremos una pausa para consentir al paladar con una comida en un restaurante especializado en cocina regional. Tlaxcala posee una de las herencias gastronómicas más ricas y auténticas del país. Aquí podrás deleitarte con platillos que honran el uso ancestral del maíz, el maguey y los ingredientes locales.
Nos despediremos de la capital para emprender un breve viaje de media hora hacia Val’Quirico. Ahí te sentirás transportado de inmediato a la Europa rural. Este pintoresco complejo recrea la atmósfera de un pueblo toscano italiano medieval, fusionando piedra, madera y herrería.
Dispondrás de la tarde para perderte entre sus callejones empedrados y plazuelas escondidas. Val’Quirico es el escenario idóneo para capturar fotografías espectaculares gracias a su luz y arquitectura rústica. Además, su atmósfera bohemia invita a relajarse: el plan perfecto incluye sentarse en alguno de sus locales a disfrutar de una buena copa de vino, un café o un exquisito postre mientras se contempla el atardecer.
Por la noche nos reuniremos nuevamente para abordar la camioneta que nos llevará de regreso hacia la Ciudad de México.