Día 1: Ciudad de México, Cuernavaca y Taxco
La aventura comienza saliendo de la Ciudad de México rumbo a Cuernavaca, conocida como la ciudad de la Eterna Primavera gracias a su clima cálido y sus abundantes jardines que comenzarás a descubrir en el corazón histórico de una de las ciudades más emblemáticas del centro del país.
El recorrido inicia en el antiguo Palacio de Cortés, una de las construcciones coloniales más antiguas de México, levantada por orden de Hernán Cortés en el siglo XVI. Sus muros de piedra y sus terrazas ofrecen vistas privilegiadas de la ciudad, mientras en su interior el museo conserva piezas históricas y murales que narran distintos momentos de la historia mexicana.
Muy cerca se encuentra la Catedral de Cuernavaca, declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO y reconocida por su arquitectura austera y sus murales coloniales. El paseo continúa hacia el Jardín Borda, un oasis lleno de fuentes, estanques y jardines que alguna vez fue residencia de descanso del emperador Maximiliano y la emperatriz Carlota.
Más tarde, el camino continúa hacia Guerrero para llegar a Taxco de Alarcón, uno de los Pueblos Mágicos más espectaculares del país. Construido entre montañas, Taxco sorprende con sus calles empedradas, casas blancas de techos rojizos y callejones que parecen laberintos coloniales suspendidos entre la sierra.
La experiencia continua con la visita a una Mina Prehispánica, donde descubrirás cómo la extracción de minerales formó parte esencial de la historia de Taxco desde tiempos antiguos. Entre túneles y espacios subterráneos conocerás el origen de la riqueza minera que convirtió a la ciudad en la llamada capital Mundial de la Plata.
La noche adquiere un aire ceremonial con la representación del Juego de Pelota Prehispánico, acompañado de una cena mexica inspirada en sabores ancestrales y entre antorchas, música y elementos rituales, la experiencia te transporta a las antiguas tradiciones mesoamericanas antes del descanso en el hotel elegido.