Día 1: Recorriendo Toluca y Zinacantepec
Tu experiencia comienza saliendo de la Ciudad de México rumbo a Toluca, una ciudad donde la historia virreinal, la tradición artesanal y la vida cultural se entrelazan con plazas y museos. Desde las primeras horas del recorrido, el clima fresco del valle y la silueta de las montañas te anuncian una escapada distinta, llena de identidad mexiquense.
Después del desayuno, llegas uno de los momentos más atractivos del día: el recorrido en Tren El Insurgente rumbo a Zinacantepec. Durante el trayecto, las vistas urbanas y montañosas acompañan una experiencia moderna que conecta distintos puntos del valle de Toluca mientras permite observar la transformación del paisaje.
La siguiente parada es el Museo Virreinal de Zinacantepec, un recinto instalado dentro de un antiguo convento franciscano del siglo XVI. Sus patios, murales y salas históricas te hacen viajar al pasado colonial de la región mientras descubres piezas religiosas, arte sacro y detalles arquitectónicos que conservan siglos de historia.
Más tarde, el recorrido regresa a Toluca para disfrutar una comida tradicional y continuar con una experiencia llena de sabor. La visita a la dulcería y taller artesanal te deja conocer cómo se elaboran algunos de los dulces típicos más representativos del Estado de México. Entre aromas a fruta cristalizada, leche quemada y azúcar, puedes probar jamoncillos, macarrones y otras recetas tradicionales transmitidas por generaciones.
La tarde continúa con un paseo en tranvía por el centro histórico de Toluca, recorriendo plazas, edificios emblemáticos y calles llenas de historia. Después, caminas por los famosos Portales una experiencia obligada. Considerados uno de los corredores comerciales más largos del país, sus arcos resguardan cafeterías, tiendas tradicionales y espacios llenos de vida cotidiana mexiquense. La cena y el descanso en hotel cierran un primer día marcado por la historia, los sabores y la arquitectura de la capital mexiquense.