Día 1: Malinalco y sus encantos
Tu viaje comienza muy temprano dejando atrás la Ciudad de México, con destino en Malinalco, uno de esos lugares donde cada calle parece guardar historias antiguas y donde el tiempo se mueve más despacio.
Después de un rico desayuno elaborado con productos locales, prepárate para subir hacia la impresionante Zona Arqueológica de Cuauhtinchán. El recorrido entre senderos y escalinatas es el inicio para la inmersión en una atmósfera antigua, llegando al templo tallado en roca para observar desde lo alto el valle rodeado de montañas, con un toque de naturaleza e historia se conjugan para sentir un ambiente místico.
El viaje continúa en la siguiente parada: el Museo Universitario Dr. Luis Mario Schneider, donde descubres parte de la riqueza cultural, artística e histórica del pueblo. Después de una comida tradicional, el recorrido te lleva al Ex Convento Agustino de la Transfiguración, uno de los conjuntos religiosos más bellos de la región, lleno de murales, arquitectura colonial y rincones silenciosos que conservan siglos de historia.
Al caer la tarde, el camino sigue hacia Ixtapan de la Sal, donde el ambiente cambia por completo. Después del arribo y el hospedaje, la noche se disfruta con calma, ideal para descansar antes del siguiente día.